Los collares prohibidos para perros en España son los eléctricos, los de impulsos, los de castigo o púas y los de ahogo o estrangulamiento. La Ley de Bienestar Animal 7/2023 los veta porque controlan al perro mediante el dolor, el miedo o la asfixia, y su uso puede acarrear multas muy elevadas.
Si has llegado hasta aquí es porque quieres estar tranquilo con el collar que le pones a tu perro. Y haces bien: lo que hace unos años se vendía como «herramienta de adiestramiento» hoy está fuera de la ley. En LOLO’S llevamos años trabajando con collares, y te contamos con claridad qué modelos están prohibidos, por qué, y qué ponerle a tu perro para pasear seguro y dentro de la norma.
¿Qué collares prohibidos para perros recoge la ley?
La normativa prohíbe cualquier collar pensado para corregir al perro a base de dolor o asfixia. En concreto, estos son los collares prohibidos para perros:
- Collares eléctricos o de descarga: emiten impulsos eléctricos para corregir la conducta. Incluye los «antiladridos» y los sistemas de vallado invisible.
- Collares de castigo o de púas: clavan pinchos metálicos en el cuello con cada tirón para provocar dolor.
- Collares de ahogo o estrangulamiento: se tensan sobre la tráquea cuando el perro tira, con riesgo para el cuello y la columna.
- Collares de impulsos o de estímulo por vibración: quedan bajo sospecha cuando afectan gravemente al comportamiento del animal.
¿Por qué la ley prohíbe estos collares?
Porque todos comparten la misma idea: enseñar a base de dolor o miedo. El collar de ahogo comprime la tráquea y la columna cervical, y genera una sensación constante de asfixia. El de púas causa heridas y hace que el perro asocie el paseo con el sufrimiento. El eléctrico corrige con descargas que provocan estrés y ansiedad.
Además de dañinos, son ineficaces a largo plazo: no enseñan al perro a comportarse, solo le enseñan a tener miedo. La educación en positivo consigue mejores resultados sin castigar.
¿Qué multa supone usar un collar prohibido?
Usar uno de estos collares puede considerarse una infracción grave de la Ley de Bienestar Animal. Las sanciones parten de los 10.001 euros y pueden llegar hasta los 50.000 euros en los casos más serios. La cuantía depende de la gravedad del daño causado y de la intención del propietario.
¿Qué collar puedes usar en su lugar?
La alternativa segura y legal es un collar plano bien ajustado o un arnés. Un collar plano reparte la presión sin clavar ni ahogar, y sirve para llevar la chapa de identificación y pasear con normalidad.
En LOLO’S fabricamos íntegramente en nuestra propia fábrica en España, y todos nuestros collares para perros son planos, cómodos y ajustables, sin castigo ni presión sobre el cuello. Si tu perro tira mucho o es de una raza braquicéfala, quizá te interese valorar el arnés frente al collar, porque protege mejor la zona del cuello.
Preguntas frecuentes sobre collares prohibidos para perros
¿Están prohibidos los collares antiladridos?
Sí. Los collares antiladridos que funcionan mediante descarga eléctrica o impulsos están dentro de los modelos vetados por la Ley de Bienestar Animal, por corregir la conducta a base de dolor o estímulos desagradables.
¿El collar de ahogo es ilegal?
El uso de collares de ahogo o estrangulamiento como método de control está prohibido, porque comprimen la tráquea y pueden causar lesiones. Lo seguro es un collar plano ajustado o un arnés.
¿Qué collar es legal para pasear a mi perro?
Un collar plano de tejido o piel, bien ajustado y que no apriete en exceso, es totalmente legal y seguro. También lo es un arnés, especialmente recomendable en perros que tiran o de hocico chato.
¿Puedo usar un collar de púas si mi perro tira mucho?
No. Los collares de púas están prohibidos. Para un perro que tira, la solución segura es un arnés combinado con educación en positivo, nunca un collar que le cause dolor.
¿Desde cuándo están prohibidos estos collares?
La Ley de Bienestar Animal 7/2023 está en vigor desde septiembre de 2023. Desde entonces, el uso de collares que causen daño físico o sufrimiento se considera una infracción sancionable.
Cuidar sin castigar
Un buen collar no necesita hacer daño para funcionar. Elegir uno plano y seguro es cuidar a tu perro y, de paso, estar tranquilo con la ley. Al final, un paseo agradable empieza por un collar que tu perro lleve a gusto.
